Lecturas 2018

El año nuevo está a la vuelta de la esquina y la mayoría ya hablan de las mejores/peores lecturas del año. Yo no haré un ranking porque como he tenido el blog muy abandonado (solo dos entradas este año), prefiero mostrar los libros que me han acompañado durante este 2018 y, de paso, que parezca que no he dejado el blog en el olvido.

Mares tenebrosos. Como toda antología de relatos, unos me han gustado más, otros menos. Pero recordemos que es Valdemar y suelen publicar calidad de la buena xD

Amor en tiempos de los dinosaurios (John Kessel).  No me entusiasmó. Entretiene, sin más.

El país de Invierno (Lara). La novela de una amiga que conocí a través del blog. Ojalá tenga suerte ^^

Mirror. El refugio de la montaña (Emma Ríos, Hwei Lim). A Emma Ríos ya la conocía y aquí me sorprendió con otro estilo y me gustó bastante, tanto el estilo de dibujo como la historia.

 

A balada do café triste (Carson McCullers). Le tenía muchas ganas a esta autora y no me decepcionó.

Tworki, el manicomio (Marek Bienczyk). Para ser sincera, apenas me acuerdo ya de esta historia. Sé que está ambientada en un manicomio real situado en Polonia, durante la Segunda Guerra Mundial y que me gustó. Ya xD

La sombra de las palabras (Efraim Suárez). Otra novela que debería estar en todas las librerías, bueno, en realidad cualquiera del autor, pero todavía no… cruzaremos los dedos para que el 2019 sea el año en el que todos podáis leer cualquiera de sus historias.

La pequeña forastera (Nagabe). He leído los cuatro primeros volúmenes a lo largo del año pero solo voy a poner esta portada para no alargar todavía más la entrada. Las ilustraciones, la forma en la que está narrado y, todo en general, me gustó mucho. Se suponía que acabaría con el cuarto pero el octubre pasado sacaron otro más al que le echaré mano próximamente.

 

La lógica de lo absurdo (R. R. López). Mi opinión está en el blog, dos entradas más abajo :p

La esfera negra y otros cuentos (Gustav Meyrink). Uno de esos autores que tenía pendientes desde hacía mil años y esta recopilación me gustó mucho. El año que viene supongo que leeré su mítico Golem.

Black Holes (Borja González). Uno de los descubrimientos del año. El detalle de que los personajes no tengan los rasgos faciales dibujados, me encantó. Me gustó mucho, aunque se me hizo corto.

Hilos de ambición (Efraim Suárez). Hay dos reseñas este año en el blog, la segunda y última es sobre esta novela ;D

Neonomicón (Alan Moore). Tengo sentimientos encontrados xD Por un lado me ha gustado pero por otro… no sé, me parece que hay escenas que aunque en otros libros me gusten, aquí me parecieron bastante gratuitas.

El olmo del cáucaso y otras historias (Jirō Taniguchi, Ryuichiro Utsumi). No voy a decir que haya sido una pequeña decepción al no haberme dado el bajón esperado xD Porque la verdad es que la mayoría de las historias están muy bien y reflejan la cultura y la manera de afrontar las cosas de los japoneses.

Historia universal de la infamia (Jorge Luis Borges). Una colección de relatos, todos basados en crímenes reales. Perfecto para momentos en los que no hay mucho tiempo.

El puente sobre el río del Búho (Ambrose Bierce). Este libro me acompañó durante varios descansos para comer en el trabajo. Ya lo tengo un poco diluído por la memoria pero sé que la mayoría de los relatos me gustaron.

 

Diario de un resurreccionista (James Blake Bailey). El diario en sí no tiene mucha chicha pero merece la pena por todo el estudio que le precede, con fotos de útiles que usaban e ilustraciones de libros de la época.

Las intermitencias de la muerte (José Saramago). Otro que tengo bastante olvidado. Solo recuerdo que me aburrió un poco y fue una pequeña decepción.

The Sandman Vol.1 Preludios y Nocturnos (Neil Gaiman). Ha sido una de las pocas relecturas que he hecho este año. Mi intención era releer toda la saga pero no he podido. Si no lo habéis leído, no sé a qué estáis esperando.

La casa de hojas (Mark Z. Danielewski). Ha sido una de las mejores lecturas del año, sin duda alguna. Flojea un poquillo al final pero merece mucho la pena por la historia y, sobre todo, por la forma en la que está maquetada. Te sumerge más fácilmente.

O inferno de Marta (Pasqual Alapont). Tenía curiosidad por un par de detalles pero ha pasado por mi vida sin pena ni gloria, lo esperado, vaya.

La verdad (Terry Pratchett). Otra relectura. Tuve unas semanas jodidas en las que necesitaba volver a Mundodisco y, además, tenía ganas de releer este porque era el apropiado.

Memorias del subsuelo (Fiódor Dostoyevski). Me costó al principio y eso no podía ser tratándose de “mi Dosto” xD pero la verdad es que a partir de la segunda parte ya lo leí del tirón y a gusto.

El jardín de infancia (Geoff Ryman). Todavía me sigo preguntando por qué está tan olvidada y casi nadie habla de esta gran historia de ciencia-ficción.

Monstress, Vol.1 y Vol.2 (Marjorie Liu, Sana Takeda). Quizá fuera por todas las buenas críticas que había leído sobre esta historia pero… no sé, creía que me iba a gustar más. La recomiendo, sí, pero me dejó un tanto meh.

El monte de las ánimas (Gustavo Adolfo Bequer). Halloween, después de trabajar más de 12 horas. Necesitaba un relato corto y acorde a esa noche.

La llamada de Cthulhu / El ser en el umbral (H. P. Lovecraft). Relatos que ya he leído hace años pero aprovechando que me regalaron esta edición con ilustraciones, los volví a leer. ¿Qué voy a decir de Lovecraft que no haya dicho ya? :D

Metrópolis (Thea Von Harbou). Es una de mis películas favoritas y merecía unas collejas por no haber leído la novela a estas alturas de la vida xD A pesar de alguna parte un tanto pesada, no decepcionó.

El alienista (Caleb Carr). Llevaba en mi estantería un par de años y, aprovechando que me habían hablado bien de la adaptación a la pequeña pantalla, decidí leerlo antes. Creía que iba a ser un «ni fu ni fa» y con el paso de las páginas me fue enganchando más y gustando mucho. La serie también está bien.

Retorno de las estrellas (Stanisław Lem). A ver, no es «Solaris» pero no está nada mal. También tiene sus momentos de reflexión.

Nick Cave, mercy on me (Reinhard Kleist). Si no conoces al que da título al libro, no tiene mucho sentido que lo leas. Tiene momentos muy locos, muy de rallada mental y eso… está genial xD Me da a que por mucho que digan que hay mucha ficción, no dista tanto de la realidad.

Y hasta aquí mis lecturas del 2018. No han sido muchas porque he pasado temporadas intermitentes sin apenas tiempo libre. He dejado fuera algunas relecturas y cuentos que no están disponibles pero, aún así, no paso mucho de los 40 leídos.

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H.P. Lovecraft: contra el mundo, contra la vida.

yl8g5Autor de la Llamada de «Cthulhu», «Dagón» y «En las montañas de la locura», H.P. Lovecraft, maestro indiscutible del horror y de lo fantástico, sigue siendo objeto de una fascinación muy especial por parte de nuestros contemporáneos. Fue un hombre extraño, al igual que sus escritos. A pesar de haber nacido en una ciudad portuaria, sintió siempre auténtica fobia al mar. Profundamente apático, hostil a todos los valores del mundo moderno y, a fin de cuentas, de un racismo visceral, sufrió durante toda su vida pesadillas recurrentes. Su intento de llevar una vida normal se saldó con un fracaso. Michel Houellebecq recorre un itinerario fuera de lo común, saludando en Lovecraft al autor de un mito fundador, y extrae de sus escritos un alegato en favor de una literatura vertiginosa, “yuxtaposición de lo minucioso y lo ilimitado, de lo puntual y lo infinito”.

Impresión:

Los ensayos no son obras que me llamen especialmente la atención, tiene que atraerme mucho la temática o el autor para que le dé una oportunidad y es el caso de «H.P. Lovecraft: contra el mundo, contra la vida» de un autor hasta ahora desconocido para mí, Michel Houellebecq. Y es que, aunque no he leído toda la obra de Lovecraft, es uno de mis favoritos.

La verdad es que no hay mucho más que se pueda añadir a la sinopsis. Lo que vas a encontrar en sus páginas es eso, una pequeña biografía del estadounidense mezclada con extractos de algunas de sus obras y la opinión y la historia de cómo lo descubrió Houellebecq.

Pensé que iba a ser uno de esos libros a los que no le dedico una entrada pero hay varios fragmentos que me han gustado y no quiero olvidarlos.

El libro comienza con una cita de la que no necesitaría apuntar para recordarla (y eso pasa muy pero que muy pocas veces):

Quizás haya que haber sufrido mucho para apreciar a Lovecraft
– Jacques Bergier

Un poco más adelante:

Cuando uno ama la vida, no lee. Ni tampoco va al cine. Digan lo que digan, el acceso al universo artístico queda más o menos reservado a los que «están un poco hasta el gorro»

Esta quizá sea más debatible. Pero lo que sí es verdad es que cuando llevas una vida llena de distracciones y pocas preocupaciones, apenas eres consciente de lo que pasa a tu alrededor. Los libros, el arte en general pasa más desapercibido. Puedes seguir leyendo, sí, pero quizá ya no es tan importante porque no te refugias en historias de ficción para olvidarte de tu realidad. La lectura/el arte cambia de significado. En mi humilde opinión.

Sobre los personajes:

Incluso podríamos decir que la deliberada insipidez de los personajes de Lovecraft contribuye a reforzar la fuerza de convicción de su universo. Cualquier rasgo psicológico demasiado acusado podría sesgar su testimonio, arrebatarle un tanto de su transparencia; saldríamos del terreno del horror material para entrar en el ámbito del terror psíquico. Y Lovecraft no quiere describir psicosis, sino realidades repugnantes.

Sobre su vida personal no hay muchos detalles. Me llamó la atención la parte donde cuenta que de los 18 a los 23 apenas hay datos. Que se pasaba el día en casa, sin salir y deambulando por la casa por las noches. Se sentía mayor, le había afectado haber dejado atrás la niñez. Se convirtió en un hombre apático.

En la biografía de Lovecraft hay muy pocos acontecimientos. «Nunca ocurre nada» es uno de los temas principales de sus cartas. Pero puede decirse que su vida, ya reducida a tan poca cosa, habría estado totalmente vacía si Sonia Haft Greene no se hubiera cruzado en su camino.

Y pensaréis «ooooh qué bonito» PERO un hombre hastiado, harto de la humanidad no cambia tan fácilmente, ni siquiera por amor. El matrimonio, aunque duró poco, bastó para sacar lo mejor/peor de Lovecraft. Su estancia en Nueva York sirvió para que su misantropía, racismo y su odio en general creciese todavía más. Y de vuelta a su Providence natal, comenzó a escribir lo que serían sus «grandes textos». Esos que, post mortem, lo hicieron un referente, un mito.

Como escribe en 1918, «cualquier racionalismo tiende a minimizar el valor y la importancia de la vida, y a reducir la cantidad total de dicha humana. En muchos casos la verdad puede provocar el suicidio, o al menos a determinar una depresión casi suicida»

silviadesign

Dibujo a lápiz por S. Design

No es un ensayo pesado; todo lo contrario, es muy ameno de leer y tan cortito que dura un suspiro. Aunque está orientado para todos aquellos que ya conocen su obra o son fans, las personas que sólo lo conozcan a través de los videojuegos/juegos de mesa de rol, pueden sentirse igualmente atraídos por su figura. O al menos es una de las anécdotas que cuenta Houellebecq de un evento de firmas.

Puntuación: 6/10

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  • Sobre mí

    Soy de Überwald. Comparto alguna cualidad con Grenouille, siento demasiada empatía hacia Gregor Samsa y Herman Hesse sabe agitar mis demonios interiores. Quiero a Cthulhu como animal de compañía.

    theunseenbooks@gmail.com

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